Lo híbrido es tendencia, estamos rodeados de productos mixtos que buscan mayor calidad aunando las características de dos artículos en uno solo. Parece interesante tener más por el mismo precio casi, ¿verdad? Veamos algunos ejemplos ya presentes en nuestro día a día:
- Los coches híbridos, en los que el motor eléctrico permite ahorrar combustible en ciudad mientras que en carretera nos proporciona todo el rendimiento del motor de gasolina.
- Bicicletas híbridas con las que se puede combinar su uso tanto para desplazarse por la cuidad en su modalidad de paseo, como para descender una montaña “en modo mountain bike".
- Las surfaces, que nos permiten trabajar en la oficina funcionando como un potente portátil sin renunciar a la funcionalidad táctil, pero cuyo tamaño y peso adaptados también nos permiten reservar una entrada de teatro mientras volvemos en transporte público, después de una maratoniana jornada de trabajo (señores fabricantes, entérense: las mujeres somos las mayores consumidoras y el éxito de un producto radica en que quepa en el bolso, aunque no quiero detenerme en este tema, que seguro que daría para otro post).
Todos estos productos “dos en uno“ persiguen hacernos la vida más fácil con su versatilidad como clave del éxito, ya que nos ofrecen respuesta a las diferentes necesidades que tengamos en función de las circunstancias. Ponen un punto de equilibrio a la transformación vertiginosa del mundo en que vivimos.
Telefónica, con la cloud híbrida también pretende hacer la vida más fácil a sus clientes, con su flexibilidad y escalabilidad, entre otras características. En función de sus necesidades, las empresas pueden utilizar recursos privados o el Virtual Data Center de Telefónica. Por eso hoy quería hablaros de un caso de uso específico de la cloud híbrida, basándome no sólo en la experiencia con mis clientes, sino también en el discurso reiterado en el evento de VMworld, al que asistí, donde fue uno de los temas principales. Se trata de la hibridación (Hibridity, que suena más como término puntero de marketing) definida como la capacidad de extender fácilmente apps a la nube con la misma seguridad y política de gestión actuales. Veamos el caso de uso al que me refiero:
Tomemos a un cliente que tiene un entorno de desarrollo y preproducción sobre el Virtual Data Center de Telefonica, con las ya consabidas ventajas de pago por uso, porque no lo tiene siempre encendido, ya que los desarrollos se suben y prueban en el entorno de preproducción un día a la semana semana y sólo pagan por ese consumo puntual. Entonces llega el momento de pasar el entorno que se ha probado a producción pero, por los requisitos no funcionales de la aplicación, nos indica que no se puede compartir infraestructura, ya que la información que se maneja es sensible (los datos dan respuesta a una pasarela de pago) y está sujeta a limitaciones regulatorias. La pregunta que ahora os hago es: ¿qué harían los técnicos de sistemas en un entorno tradicional?
Pues deberían volver a realizar el aprovisionamiento de las máquinas, la instalación de los sistemas operativos, el parcheado de los aplicativos, etc. con el correspondiente incremento del time to market y reducción del negocio asociado a ese sistema de información.
Veamos, en cambio, cómo se resuelve este tema en un entorno de cloud híbrida. En este caso no resulta necesario volver a realizar esos trabajos porque el cliente tendría una integración del Virtual Data Center con una cloud privada. Dicha integración se realiza mediante llamadas API (Aplication Programming Interface) que conectan los hipervisores de ambos entornos y permiten tener en un mismo módulo de orquestación los elementos dedicados, así como los servicios de cloud pública.
El paso siguiente sería generar una plantilla del entorno de pre-producción. Una vez creada, bastaría con seleccionarla dentro de las plantillas públicas disponibles y copiarla al catálogo privado, para que pasara a estar disponible en este entorno. Ya sólo quedaría seleccionarla y darle a provisionar: de esta forma ya tendríamos nuestro nuevo entorno de producción sobre el entorno privado.
Es un caso de uso claro de la versatilidad que ofrecen los productos híbridos, en nuestro caso, la cloud híbrida, que ha venido para quedarse, ya que combina las mejores características del mundo privado y el público: rendimiento, seguridad, control, flexibilidad y agilidad.
Imagen:Mondi

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